La llegada del Dance Master dio pie a la evolución de las exhibiciones de talento individual. Típicamente era un gran bailarín que viajaba de pueblo en pueblo, acompañado por un violinista o un gaitero y cobraba por enseñar a bailar a los hijos de los campesinos. Los maestros a menudo eran personajes pintorescos, excéntricos en la vestimenta y el comportamiento. Cada maestro tenía un territorio definido, por el que hacía giras periódicas, estableciéndose hasta seis semanas en el mismo lugar. Se cuenta que la rivalidad entre los maestros de danza por el dominio de algunos distritos era tal que se retaban en exhibiciones individuales para determinar quien era mejor en su arte.
La historia de la danza irlandesa no estaría completa sin mencionar la Liga Gaélica, establecida en 1893 para preservar y fortalecer todos los elementos de la cultura irlandesa. Aunque su objetivo principal era la lengua, también se organizaron clases y competiciones de danza, y en 1929 se constituyó la An Coimisiún le Rincí Gaelacha.

La Comisión se convirtió en el cuerpo regulador del Baile Irlandés, responsable de su desarrollo, difusión y formación de los profesionales calificados, otorgando títulos a los maestros y jueces. La Comisión organiza los Campeonatos del Mundo, promoviendo la buena conducta, técnica correcta y estilo refinado.


